El
descubrimiento del
Zifio Peruano
El océano es tan inmenso que a veces incluso una ballena puede ser difícil de encontrar.
Esa es la razón por la que no conocemos prácticamente nada de los zífidos, también
conocidos como ballenas picudas.
Los zífidos parecen
delfines de gran tamaño; pero mientras los delfines pueden ser curiosos y juguetones, los
zifios son tímidos y evasivos. Generalmente viven en altamar, lejos del tráfico de las
líneas navieras.
En 1976, el Dr. James Mead visitaba los puertos en Perú. Encontró parte de un cráneo de
zífido que no pudo reconocer. Tomó otros 9 años antes que el biólogo Julio Reyes
(miembro de ACOREMA) encontrara otro
cráneo, en otro puerto. Sin embargo, todavía no tenían suficiente material para
identificar la especie.
Unos pocos meses después una hembra varó en una playa, y en los siguientes años al
menos seis ejemplares más fueron capturados en redes que pescadores peruanos usan para
pescar tiburones.
Reyes, Mead y el biólogo belga Koen Van Waerebeek sabían ahora suficiente acerca de la
especie para darle un nombre a este nuevo cetáceo. Lo llamaron Mesoplodon peruvianus,
conocido comúnmente como zifio peruano. Para describirlo, debieron escribir un artículo
científico con detalle de medidas del cráneo y forma de los dientes, y así probar que
la especie era totalmente nueva para la ciencia.
Actualmente sabemos que el zifio peruano, el más pequeño de su familia con menos de 4
metros de longitud, también puede hallarse en México, Estados Unidos, Nueva Zelandia y
Chile. Viaja en grupos de dos o tres animales, y también sabemos que come peces y
calamares. Pero eso es casi todo lo que sabemos de él!
Fragmento del libro "New animal discoveries", (2001).
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